martes 31 de enero de 2012

La disidencia llevada a la acción pacífica.



La disidencia llevada a la acción pacífica; “una elección pragmática más que ética”.
El teórico político Sr. Gene Sharp señala los efectos positivos de la disidencia pacífica a través de los años en la historia de las dictaduras del mundo. Señala también que al parecer los tiempos actuales están reafirmando la protesta no-violenta ante el descontento de todos los pueblos frente a sistemas opresores en el mundo. Y aunque en el pasado muchas protestas se manifestaron en revoluciones sangrientas y devastadoras, siempre estuvo presente la disidencia no violenta. Sin referirse a la pacífica disidencia de Mahatma Gandhi, mencionó sin embargo que durante el gobierno Nazi en Alemania, muchas mujeres alemanas se casaron con hombres judíos, una demostración de protesta no violenta, ni inspirada por motivos éticos-religiosos simplemente por la empatía ocurrida de ciertas ideas, incluso diversas, durante ese gobierno y que se plasmaron como protesta planificada. Quizás por razones humanitarias inherentes en el hombre, pero llevadas a cabo racionalmente y con conocimiento de causa.

Los sucesivos acontecimientos ocurridos en las zonas ocupadas del Tibet, han reflejado una demostración importante en el tema de la protesta no-violenta, y es llevada acabo mayoritariamente por tibetanos de 40 y menos años, ciudadanos que no conocieron al Tibet independiente, ni sus caminos espirituales tan arraigados por siglos en sus habitantes.
El descontento supera todo aquello, y los estimula a protestar con la razón y no mediante la violencia, la razón de lo justo nada más.

El método no violento de protestar por su libertad, su derecho a regir su propio país, conducirlo y desarrollarlo de manera tibetana, que ha perdurado por más 5 décadas es hoy un ejemplo para el mundo y corrobora que la protesta no-violenta cuenta con una fuerza indestructible que no conoce límites en el tiempo y que únicamente obedece a establecer la realidad de que Tibet es un país que ha sido hurtado.
El opresor por otro lado actúa con miedo, se desgasta e incrementa la violencia pero no avanza en su deseo de dominar al oprimido completamente.

Desde Marzo 2011 al menos 16 tibetanos han recurrido a la inmolación como protesta en contra del régimen opresor. El suicidio en estos casos no es considerado un acto violento sino una contribución profunda al llamado de atención y a la toma de conciencia sobre el sufrimiento extremo de todo un pueblo. La importancia que los tibetanos dan a la vida, refleja mediante estos actos la intensidad de su protesta, la comunidad internacional por su parte, con indolencia ejemplar refleja exactamente el opuesto y es que la vida no reviste el interés, ni la importancia que se supone debe tener.
Los recientes acontecimiento de Enero 30 y 31 señalan que este tipo de protesta no tiende a disminuir, sino que se ha calificado como una de las protestas más serias en contra del gobierno de Beijing realizada por tibetanos en casi cuatro años.

Las autoridades chinas han declarado que: “los esfuerzos por incrementar la presencia de la policía y de funcionarios chinos a todo nivel en las regiones tibetanas, debe proceder con el objeto de aumentar la inspección en caminos, monasterios, y registro de lideres disidentes.”
“Debemos actuar con fuerza en contra de todos los separatistas, en contra de las acciones criminales del Dalai Lama y de su “gente” y lograr nuestro objetivo de no permitir que ocurra ningún incidente más de esta naturaleza”

La BBC ha dicho (Martin Patience) que éstos comentarios destacan la gran preocupación en Beijing de que estas protestas se incrementen.

Un equipo de periodistas de la cadena CNN in situ, ha sido detenido por la policía y prohibida su cobertura en las áreas de disturbios.
Ana-María Clasing
www.protibetculture.blogspot.com